martes, 19 de septiembre de 2017

Miedo, vergüenza, resentimiento y terror: el fracaso de la modernidad

Mientras fenómenos como el cambio climático o la transición energética plantean un reto mayúsculo a la humanidad, esta, lejos de unirse, parece dividirse cada vez más, con el miedo a los enemigos interno y externo creciendo de forma exponencial en lo que parece el preludio de una guerra civil global. Bajo la espuma de la violencia destructiva late un mar de sentimientos negativos y dolor en un mundo de supuesto progreso y prosperidad. Nuestra civilización está fracasando.



El 19 de abril de 1995 un camión bomba explotaba junto a un edificio del gobierno federal en Oklahoma City, EEUU, matando a 168 o 169 personas. Fue el atentado más sangriento de la historia de EEUU hasta que fue superado por el realizado el 11 de septiembre de 2001 contra las torres gemelas de Nueva York. Sorpresivamente para muchos, el autor material de los hechos resultó ser un estadounidense blanco, Timothy McVeigh, veterano de la guerra del golfo. El retrato que generalmente se hace de McVeigh es el de un supremacista blanco del centro del país, esos que tienen una esperanza de vida tan baja y que han apoyado a Trump en las pasadas elecciones, aunque fuese por el libre comercio y no por el racismo.

Algunos hechos no cuadran con la caricatura de supremacista blanco que se hace de McVeigh. Estaba arrepentido de haber participado en el tiro al blanco que fue la guerra del golfo y sentía compasión por el enemigo.

No los maté en defensa propia […] Cuando arrebataba una vida humana me daba cuenta de que eran seres humanos, aunque hablen un idioma diferente y tengan costumbres diferentes. La verdad es que todos tenemos los mismos sueños, los mismos deseos, el mismo cariño a nuestros hijos y nuestras familias. Esas personas eran seres humanos en esencia iguales que yo.

En prisión, trabó amistad con Ramzi Ahmed Yousef, autor de un primer atentado fallido contra las torres gemelas. Tras la ejecución de McVeigh, Yousef afirmaría:

Nunca en mi vida he conocido a nadie con una personalidad tan similar a la mía.

¿Qué une ideológicamente a personajes a priori tan dispares? Si hubiese un choque de civilizaciones detrás del auge del terrorismo cabría esperar que los terroristas fuesen personas de otra civilización, en este caso una civilización atrasada y religiosa que se opone a los valores de racionalidad, individualismo, materialismo y tolerancia de Occidente. Sin embargo los terroristas no vienen de pueblos atrasados ni son profundamente religiosos. Como ha ocurrido en los recientes atentados de Barcelona (o como ocurrió en los anteriores ataques en París, Bruselas y Berlín), se trata de jóvenes educados en occidente, en este caso en España. Tal y como ha dicho su educadora social:

Estos niños eran como todos los niños. Como mis hijos, eran niños de Ripoll. Como aquel que puedes ver jugar en la plaza, o el que carga una mochila enorme de libros, el que te saluda y te dejar pasar ante la cola del super, el que se pone nervioso cuando le sonríe una chica.

En realidad son jóvenes materialistas, con escasos conocimientos religiosos, habituados e incluso adictos a las redes sociales, al alcohol y otros estimulantes o depresores del sistema nervioso central. El perfil de un joven de suburbio cualquiera, con la particularidad de que sus padres o abuelos fueron inmigrantes. Tanto McVeigh como los yihadistas son un producto típico de la civilización occidental moderna: fracasados llenos de resentimiento que encuentran sentido a través de la destrucción.

Los seres humanos habitamos un universo simbólico, necesitamos relatos que nos expliquen cómo es el mundo. Como ya señalamos en nuestro anterior artículo, el relato de la modernidad se comienza a construir en la ilustración, de la disonancia entre ese relato y la cruda realidad surge el resentimiento que explota en la violencia individual o colectiva. Siguiendo a Pankaj Mishra en su libro La edad de la ira, y con la ayuda de Alain de Botton y su libro y documental Ansiedad por el estatus trataré de explicar las causas del malestar generalizado de nuestros tiempos y cómo nos conduce, en una era de incremento de los conocimientos técnicos y científicos, al dolor y al fracaso, individual y colectivo.


La narrativa de la modernidad

Puede que los filósofos se limiten a ser simples notarios de la realidad, que extraen elegantes principios universales de los cambios que día a día observan en su entorno, pero, no lo olvidemos, las ideas tienen consecuencias, aunque solo sea reforzar, dando legitimidad y popularizando, los comportamientos que son transcritos desde la práctica a la teoría.

El mundo del siglo XVIII era un mundo religioso en decadencia. Tras las guerras de religión de los siglos XVI y XVII la influencia de la clase comercial burguesa creció, ello vino de la mano, tal y como señala Tocqueville, de una narrativa que ensalzaba el conocimiento, la razón y el intelecto:

Mientras los reyes se arruinaban en grandes empresas y los nobles se agotaban mutuamente en guerras privadas, el pueblo llano iba enriqueciéndose con el comercio. El poder del dinero empezó a dejarse sentir en los asuntos del Estado. El comercio devino fuerza política, despreciada pero halagada. Gradualmente se fue extendiendo la cultura y despertó el gusto por la literatura y las artes. La mente pasó a ser un componente del éxito; el conocimiento, una herramienta de gobierno, y el intelecto una fuerza social; los hombres cultos participaban en los asuntos de Estado.

La tradición, basada en creencias irracionales, así como la religión, se dejaría a un lado para examinar todos los asuntos humanos a la luz de la razón. En palabras de uno de los principales voceros de aquella ideología, probablemente uno de los menos originales, pero precisamente uno de los más arquetípicos, Francois Marie Arouet, más conocido como Voltaire “Ningún problema puede resistir el asalto del pensamiento sostenido.”

Los valores morales y espirituales perdieron fuerza en favor de los puramente materiales. Voltaire publicaría El mundano en 1736, libro en el que elogiaría tanto el goce sensual “Una de las supersticiones del ser humano es creer que la virginidad es una virtud” o “La búsqueda del placer debe ser la meta de toda persona racional”, como el consumo y el lujo “Lo superfluo, algo muy necesario”, afirmaría. También reprueba el “dichoso estado de naturaleza”, en el que “nuestros míseros abuelos vivían como pollinos, sucios y sin que ninguno supiera lo que era lo tuyo y lo mío”. La civilización, que permitía la ciencia y la industria que proporcionaban los bienes para mejorar el bienestar se basaba en la idea del incentivo a la razón individual que proporcionaba la propiedad privada.

Individualismo, materialismo y razón son los ingredientes de la receta de la modernidad, a los que falta añadir un elemento que a menudo pasa desapercibido, el igualitarismo, o si se prefiere, una retórica de falso igualitarismo.

En efecto, aunque filósofos como Voltaire se sentían cómodos con la alta burguesía y despreciaban al pueblo “Yo conozco al pueblo: cambia en un día. Derrocha pródigamente lo mismo su odio que su amor”, hasta el punto de pensar que no merecía la pena el esfuerzo en su educación, no por ello dejaban de proclamar la igualdad de todos los hombre “Los hombres son iguales; no es el nacimiento sino la virtud lo que marca la diferencia”, como consecuencia de su rechazo a los principios aristocráticos, que la burguesía despreciaba. A pesar de cierta bipolaridad neurótica en este punto, desde Descartes quedó bien establecido que todos los hombres tenían razón, como antes se había admitido que todos tenían alma, y ese igualitarismo se terminaría plasmando en “La Declaración de los Derechos del hombre y del Ciudadano” de 1789, que en su primer artículo afirmaba:

I. Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos. Las distinciones sociales sólo pueden fundarse en la utilidad común.

El individualismo, materialismo y racionalismo junto con la retórica igualitaria se combinarían para formular la religión secular moderna de progreso. Tal y como dijo Condorcet, la ciencia garantizaría:

La infinita perfectibilidad de la especie humana.

Pero (al menos) dos fallas estructurales de este armazón ideológico han traído la infelicidad a los que han sido afortunados alcanzando la abundancia, a pesar de que son odiados por parte del resto, menos afortunados, que miran con una mezcla de envidia y repulsión esa opulencia. En definitiva, el miedo, la violencia, la destrucción de la naturaleza y de la convivencia continúan siendo la tónica general a causa de estos problemas que denominaré “ansiedad por el estatus” y “falacia del hombre universal racional”.


La ansiedad por el estatus

¿Por qué, a pesar de nuestra abundancia material, no estamos satisfechos? ¿Por qué consumimos cada vez más a pesar de que ello no nos proporciona satisfacción y nos resta tiempo y recursos? Alain de Botton pone el ejemplo de la adquisición de un segundo televisor, en 1970 sólo un 3% de la población consideraba que se trataba de un bien esencial, en la década de los 2000 ese porcentaje era del 75%. El aumento de la producción y de la riqueza material lleva aparejado como contrapartida el aumento de las expectativas de consumo. Eso hace que nunca estemos satisfechos.

Vivimos y aprendemos en sociedad, y parece ser que no podemos dejar de tomar referencias de nuestro entorno social, eso hace que constantemente nos comparemos y establezcamos el baremo de la normalidad en relación a otros individuos. Tal y como lo expresaría mucho después Rene Girard, el deseo humano surge de la mímesis o apropiación:

Una vez que sus necesidades primordiales están satisfechas, y a veces incluso antes, el hombre desea intensamente, pero no sabe exactamente qué, pues es el ser lo que él desea, un ser del que se siente privado y del que cualquier otro le parece dotado. El sujeto espera de este otro que le diga lo que hay que desear para adquirir este ser. Si el modelo, ya dotado, según parece, de un ser superior desea algo, sólo puede tratarse de un objeto capaz de conferir una plenitud de ser todavía más total.

Merece la pena destacar como en los últimos tiempos y gracias a las aportaciones de la economía conductual, que incorpora aportaciones de la psicología, este punto de vista está siendo incorporado y debatido entre los profesionales de la ciencia lúgubre. Tomemos por ejemplo algunas citas entresacadas de este texto que se ocupa de la economía y la felicidad, en concreto la relación entre lo bienes materiales y el bienestar subjetivo:

nuestra felicidad depende sólo de nuestros ingresos en relación con nuestras aspiraciones en este sentido, y éstas, a su vez, dependen en gran medida de los ingresos medios de las personas de nuestro entorno”
sucede que la competencia posicional y sus efectos no sólo resultan de la presencia de comparaciones de sesgo envidioso. También surgen en ausencia de las mismas cuando los individuos pugnan por lo que a partir de Hirsch (1977) se conocen como bienes posicionales”
Los individuos no dejan de percibir que, a causa de la adaptación hedónica y de la pugna social, en el dominio monetario las aspiraciones se modifican en función de las circunstancias efectivas. Por consiguiente, se dedica una cantidad de tiempo desproporcionada a la obtención de objetivos monetarios, a expensas de la vida familiar y de la salud, y el bienestar subjetivo se reduce respecto del nivel esperado. Evidentemente, una asignación del tiempo que diera preeminencia a la vida familiar y a la salud aumentaría el bienestar subjetivo”

En una sociedad en la que la retórica nos dice que todos somos intrínsecamente iguales, pero en la que existen tremendas diferencias de riqueza y estatus, es inevitable que las personas se sientan avergonzadas por sus logros, y como señalará Tocqueville en La democracia en América, sientan envidia por los de los demás.

La prensa y la opinión pública transmiten sin cesar a todos que es posible llegar a ser cualquier cosa que uno desee, pero en una carrera que siempre es relativa y competitiva, la mayoría verá frustrados sus sueños, sintiendo desprecio hacia sí mismos y hacia sus superiores.

Así, si bien Kant en Idea de una historia en sentido cosmopolita se congratulaba de que "la vanidad malévola y competitiva" y el "insaciable deseo de poseer o incluso de dominar", había conducido a la humanidad a un proceso de ilustración, Rousseau señaló tempranamente el efecto corrosivo de estos principios sobre la comunidad:

La voraz ambición, la pasión por aumentar su relativa fortuna, no tanto por una verdadera necesidad como para elevarse por encima de los demás, inspira en todos los hombres una negra inclinación a perjudicarse mutuamente

El filósofo ginebrino también señaló como esta civilización cimentada sobre la competencia y la vanidad destruiría el amor propio de los individuos, lo cual fue expresado mucho más tarde de otra forma por William James, quién llegó a la conclusión de que la autoestima es un cociente entre las expectativas y los logros.

Una sociedad de este tipo, señaló nuevamente Rousseau, que dice proteger la libertad, termina destruyéndola de forma efectiva, ya que el tipo de afirmación individual que requiere el estatus, hace necesaria la dominación de otros individuos, lo cual se justifica, ya que se considera a los pobres culpables de su suerte.

El burdo materialismo y la consiguiente pérdida de espiritualidad contribuyen a echar más leña al fuego, ya que se pierde la idea, presente en muchas religiones, de que no existe relación entre el valor de una persona y los bienes materiales que acumula.

En definitiva, en una civilización de este tipo no hay vacuna para el miedo, la envidia y el autoaborrecimiento, más bien constituye su caldo de cultivo propicio.


La falacia del hombre racional universal

Ya hemos explicado como la modernidad depositó su fe en los individuos racionales guiados por su propio interés, definido este de forma materialista. Desde Montesquieu se consideró este modelo del ser humano como generalizable y universal. Los rastros de conductas guiadas por la tradición, la religión o el bien común perduraban en zonas atrasadas, e irían desapareciendo conforme la luz de la razón se fuese extendiendo.

Sin embargo, algunos intelectuales de zonas “atrasadas”, como Alemania (en aquellos tiempos sólo Reino Unido y Francia cumplían con los criterios de naciones auténticamente modernas) , Rusia y Japón denunciarían con vehemencia los errores palmarios de semejante planteamiento.

Dostoievski, entre otros, denunciaría a los tecnócratas que en su afán por modernizar olvidaban el profundo sentido que da al ser humano su cultura y sus lazos con la comunidad. En sus palabras, estos modernizadores creían:

Que no hay suelo, que no hay pueblo, que la nacionalidad es simplemente un determinado sistema fiscal, que el alma es tabula rasa, un pedacito de cera a partir del cual se puede crear directamente una verdadera persona, un hombre universal, un homúnculo; lo único que hay que hacer es aplicar los frutos de la civilización europea y leer dos o tres libros breves.

El individualismo tenía un precio, especialmente para aquellos que no conseguían elevarse por encima de los demás hasta los estratos más altos de la sociedad. El hombre moderno estaba alienado de la naturaleza y de su comunidad.

El ser humano ni siquiera es esencialmente racional, tal y como expresaría en Memorias del subsuelo, el relato de los pensamientos destructivos de un gris funcionario que rechaza los símbolos del progreso

Evidentemente, no podré romper ese muro con la cabeza, pero me niego a humillarme ante ese obstáculo por la única razón de que sea un muro de piedra y yo no tenga fuerza.

y

Estoy convencido de que el ser humano no renunciará jamás al verdadero sufrimiento, es decir, a la destrucción y al caos.

Por su parte, los alemanes opusieron a la sociedad como agregación de individuos egoístas la idea del Volk (pueblo) que tomaron de Rousseau, una comunidad orgánica definida por su lengua y cultura comunes, tradiciones, formas de pensamiento y memoria histórica, reflejado todo ello en su folclore. Así, según Herder:

Cada nación habla de acuerdo con la forma en que piensa, y piensa de acuerdo con la forma en que habla.

A través de estas reacciones los intelectuales de la periferia atrasada ponían de manifiesto aquello que habían omitido los ilustrados, y todos sus herederos posteriores, que es todo aquello propio del ser humano que no encajaba en su estrecha definición de racionalidad, y que incluye, junto a lo más bárbaro y animal del ser humano, también precisamente aquello por lo que merece la pena vivir. En palabras de Novalis:

Los espectros reinan donde no hay dioses.... [El hombre moderno está] incansablemente dedicado a limpiar la naturaleza, la tierra, las almas humanas y el aprendizaje de poesía, arrancando de raíz toda huella de lo sagrado, corrompiendo la memoria de los acontecimientos y las personas edificantes, y desnudando el mundo de todo ornamente resplandeciente.

En cualquier caso, las ideas de los románticos y otros intelectuales de naciones “atrasadas” esgrimidas para resistir al empuje de los modernizadores no ofrecieron, como veremos, resistencia a una ideología que se expandía de forma “natural” gracias a la difusión de la “razón”, muy al contrario, intentaron oponerse a una fuerza que se les imponía desde arriba de forma muy agresiva.


La falsa naturalidad de la modernidad

El término “despotismo ilustrado” no fue acuñado por casualidad o negligencia. Los ilustrados no sólo pensaban en un poder central fuerte para laminar el de la iglesia y la aristocracia, debía también reprimir a la masa, lo que Voltaire definía como:

masas innobles que sólo respetan la fuerza y nunca piensan

Los ilustrados cultivaron a autócratas despóticos como Federico de Prusia y Catalina de Rusia, que hacían bien, según Voltaire, en

predicar la tolerancia con la bayoneta calada en rifle

En definitiva, no importaban los medios, sino el fin. Como dijo Voltaire de Pedro el Grande

Admito que era un bárbaro; pero con todo, era un bárbaro que había hecho el bien a los hombres; fundó ciudades, construyó canales.

Un bárbaro que contribuyó a modernizar un país, aun cuando lo llevó, según un enviado prusiano de la época, al borde la revolución por

la abolición de sus costumbres, el rasurado de barbas, las vestimentas prohibidas, las propiedades confiscadas de los monasterios

Sería un error considerar que hoy estamos alejados de este tipo de ingeniería social realizada desde arriba. Como se reconoce en un informe de Naciones Unidas posterior a la Segunda Guerra Mundial

En cierto sentido, un rápido progreso económico es imposible sin ajustes dolorosos. Hay que borrar filosofías ancestrales, desintegrar antiguas instituciones sociales; romper lazos de casta, credo y raza; y frustrar las expectativas de una vida confortable de un gran número de personas que no pueden mantenerse al ritmo del progreso.

Atartuk, el lider turco que fascinó a Hitler, Mao, el Sha de Persia, Nehru, son algunos de los que con mayor o menor fortuna han intentado ese proceso doloroso para intentar colocar a su nación a la altura de las más modernas. Como escribió el japonés junichiro Tanizaki:

Colocados ante una civilización más avanzada, no hemos tenido más remedio que introducirla en nuestras vidas y, de rechazo, nos hemos visto obligados a bifurcarnos en una dirección diferente a la que seguíamos desde hace milenios.

En occidente, la propia globalización y su proyecto de disolución de resistencias colectivas puede verse como una nueva vuelta de tuerca en este gran proyecto de ingeniería social de destino cada vez más cierto: el colapso.


De los dolores de parto de la modernidad a ¿la guerra civil global?

A veces se nos olvida que el proceso de modernización en Europa condujo a décadas de guerras, insurrecciones populares, represión y gobiernos autoritarios. Más de siglo y medio después de la primavera de los pueblos esos “dolores de parto” de la modernidad se pueden ver como un pequeño precio a pagar por un futuro de felicidad ansiedad y opulencia. Se nos olvida que ahora mismo la mitad de la humanidad está inmersa en un proceso parecido, pero sin posibilidades reales de alcanzar un desarrollo similar al de occidente dados los problemas del cambio climático, el declive de la energía neta obtenida de los combustibles fósiles y los problemas más generales relativos a la escala de la transformación realizada por el hombre en el planeta, que son los rendimientos decrecientes de infinidad de actividades y el declive de bienes públicos y comunes. Si de forma altamente improbable se consiguiesen frenar problemas tan graves como el cambio climático, surgirían otros nuevos relacionados siempre con la escala de la transformación. Es un hecho esencial que no debemos olvidar.

Parte de esos miles de millones de personas, la parte que se haya dotado de cierta cultura, se siente ahora como Vissarion Belinsky definía el sentimiento de la intelligentsia rusa en la primera mitad del siglo XIX

Nuestra educación nos privó de religión; las circunstancias de nuestra vida no nos dieron una formación sólida y nos negaron cualquier posibilidad de dominar el conocimiento [el pensamiento occidental coetáneo]; estamos reñidos con la realidad y se justifica que la aborrezcamos y despreciemos, del mismo modo que se justifica que ella nos desprecie a nosotros.

Los islamistas no han sido los primeros en declarar una guerra santa, lo hicieron los alemanes contra Napoleón. Tampoco han sido los primeros en pensar en una organización basada pequeños grupos autónomos, a principios del siglo XIX una sociedad secreta italiana, la carbonería, estableció la misma estrategia. Nos rebelamos de la misma forma en un proceso muy similar, sin embargo, las apuestas son cada vez más altas.

Educados para creer en derechos y en autonomía individual, para ser individuos únicos que afirman su ego a través de la posesión de objetos de consumo, pero enfrentados a la realidad de permanecer en la periferia del sistema, la envidia por aquello de lo que se carece se unirá al sentimiento de autoaborrecimiento por haber abandonado la cultura tradicional y sus valores no materialistas en favor de otra que nos escupe a la cara nuestra inadecuación.

Esto es lo que tienen en común Timothy McVeigh y Ramzi Ahmed Yousef, y por eso fueron tan amigos, a pesar del odio que se supone tendría que tener un supremacista blanco hacia un islamista como Yousef. Para McVeigh la cultura tradicional que está siendo traicionada es precisamente aquella que se la ha inculcado en la escuela, la del sueño americano.

La modernización de Alemania, Italia y Japón nos costó dos guerras mundiales (y otras anteriores) ¿podemos pagar ese precio por la modernización de China y la India? La violencia que se está desatando no es casualidad, y aunque existan medios de control más efectivos no inciden sobre la raíz del problema, miles de millones de seres humanos con una disonancia profunda entre sus expectativas y su realidad, a nivel individual y de país.


Transformar la realidad

Pankaj Mishra finaliza su libro, en el que he basado la mayor parte de este artículo, con una exhortación a adoptar un pensamiento realmente transformador. La solución no vendrá solo del pensamiento, son necesarias prácticas que vayan en consonancia con él, pero no cabe duda que una narrativa adecuada es necesaria para potenciar y legitimar esas prácticas novedosas.

Los elementos para crear una narrativa en torno a una nueva civilización ya los tenemos, sabemos que nuestras necesidades humanas no son estrictamente materiales, sabemos que el énfasis en lo material nos resta felicidad, una vez cubiertas ciertas necesidades básicas. Conocemos que nuestra fe metafísica en el progreso y la tecnología es destructiva, y sabemos que el ser humano además de competitivo también es empático, colaborador y cooperativo.

¿Cómo unir estos elementos? Una noción que potencialmente es muy atractiva para formar parte del núcleo de una nueva narrativa es el concepto de límite. Este concepto remite a la imposibilidad de un crecimiento infinito en un planeta finito y limitado, y ha recibido un espaldarazo científico gracias al éxito del marco conceptual de los Planetary Boundaries. Progresistas y liberales se han percatado de la incompatibilidad entre la narrativa de la modernidad y el marco de los Planetary Boundaries, pasando al ataque, hasta ahora con escaso éxito. La idea de límite remite también a lo limitado del conocimiento humano, frente a la idea metafísica de la modernidad de un conocimiento siempre creciente hasta el infinito. Los propios límites de lo que puede ser conocido, reconocidos por la postura del agnosticismo, abren la puerta a un desarrollo espiritual que permita superar el tosco materialismo de los modernos. Por último, la idea de que una vez cubiertas ciertas necesidades básicas, el resto no son de índole material, permite que sea politicamente más viable la redistribución de la renta, y que todos los seres humanos tengan acceso a un mínimo vital o límite inferior, que les permita cubrir sus necesidades.



Otro concepto importante que a mi juicio puede ser de gran utilidad es la universalidad de ciertas características del ser humano, pero cambiando el énfasis de la razón, que remite al egoísmo y a la competición, por la empatía. De esta forma, la comunidad cultural, fuente de identidad y pertenencia, esa comunidad que comparte lengua, memoria histórica, tradición y folclore, puede verse como un elemento necesario y útil para el desarrollo psíquico, social y espiritual del ser humano en armonía con el medio natural; en lugar de ser una herramienta para la supremacía material, a través de la competencia en el mercado o en el terreno militar, con los tremendos conflictos étnicos y religiosos que ello ha ocasionado, paradojicamente, en la época moderna, que condena la religión y la tradición como fuente de atraso y barbarie.

En nuestras manos está, todavía, percatarnos de que el camino que se lleva es insostenible, y que es necesario, como señala Pankaj Mishra, un pensamiento realmente transformador para evitar los males y catástrofes a los que parece abocado este nuevo siglo, males que de continuar por este camino, harán que las guerras mundiales parezcan un simple entremés. Intentemos que el “progreso” de la barbarie detenga por fin su fatídica marcha.


Epílogo: Una nota breve sobre el socialismo

Se debe hablar de modernidad, no de capitalismo, ya que el socialismo comparte con él características esenciales que nos conducen a los mismos problemas. En realidad, como decía Hobsbawm, en el futuro la Guerra Fría será vista como vemos hoy en día las guerras de religión en Europa entre católicos y protestantes. Una pelea por las notas al pie de página de la ideología, más que por su esencia.

En efecto, Marx bebe de la ilustración, y comparte sus errores. Dejando a un lado cuestiones tan importantes como que los marxistas carecen de una sola idea válida sobre el cambio social, su fe en el progreso y en la razón le hace despreciar la religión, la tradición, y los particularismos locales. En definitiva, haciendo una simplificación grosera, toma las ideas de materialismo, razón y universalismo de la ilustración y refuerza el lado igualitarista. Dado que según su concepción el obrero es explotado por el capital, la igualdad se logra cuando este posea los medios de producción y obtenga para sí mismo la plusvalía extraída por el capitalista. En definitiva, se trata de lograr la igualdad a través del reparto de la producción, producción que se organiza a través de la razón (por consiguiente de forma jerárquica) para que sea lo más eficiente posible. En definitiva, su visión de la igualdad es incoherente, ya que se deriva de la igualdad material, primando sobre todo la producción (lo que a todas luces se ha mostrado “poco razonable”, como ya mostré en este artículo: Producción, progreso y civilización: Marx y la izquierda reaccionaria), pero con posiciones funcionales distintas para cada individuo en la organización de esa producción.

Parece lógico pensar que la igualdad tiene poco que ver con la producción (nuevamente, una vez suministrados ciertos bienes básicos), sino con el desarrollo individual, en el que juegan un papel esencial aspectos como la pertenencia a una comunidad cultural, la espiritualidad, el arte o la disponibilidad de tiempo para relaciones sociales y afectivas. En este sentido nos puede ser más útil John Ruskin que Karl Marx. En definitiva se trata de evitar que la acumulación de riqueza sea tal que permita dominar a otros individuos, para ello debe de existir una fuente de riqueza suficiente controlada por la comunidad. Por suficiente entendemos la que permite alcanzar el umbral mínimo tal y como lo define Kate Raworth en la economía donut. Hay muchas formas de lograr este propósito, por ejemplo, Karl Polanyi en su libro El sustento del hombre analiza el conflicto entre Pericles y Cimón como un conflicto entre dos sistemas de redistribución, los banquetes suntuarios ofrecidos por el patrón (Cimón y otros terratenientes) a sus clientes en el marco del caserío, y los pagos (Misthos) por participar en las funciones públicas ofrecidos por la Polis. Mediante el misthos los ciudadanos conseguían independencia de los terratenientes. Esta historia está muy relacionada con el origen del dinero y de la acuñación.

Es sencillo entender por qué el socialismo es el más débil de los sistemas de creencias surgidos del tronco ilustrado. Con su énfasis en los bienes materiales y en la producción, a través de la razón, activaba el deseo mimético entre naciones, o entre los bloques socialista y capitalista, por lo que necesitaba imponerse a este último en ese terreno, con mayor razón por cuanto cualquier otra fuente de sentido para el individuo (religión, tradición, arte) fue borrada del mapa por su carácter irracional. Como bien explica Rafael Poch en esta larga entrevista, los ciudadanos de la República Democrática Alemana, en la época de la caída del muro, querían que su sociedad fuese un parque temático, Disneylandia. Es decir, estaban infectados por un hedonismo mimético bastante vulgar.

Los marxistas y los liberales insistirán en que sólo son posibles dos sistemas socio-económicos cada uno de los cuales está basado en su propio sistema de creencias, pero la realidad es que ambos son muy similares, comparten un tronco común, y son precisamente esas ideas compartidas las que tienen mucho que ver en el colapso de nuestra civilización y en la incapacidad de los modernos de ser felices en medio de la abundancia material. No hay que subestimar lo pernicioso que resulta esta idea de que existen “dos sistemas”. Como dice Pankaj Mishra, es hora de un pensamiento realmente transformador. Es hora de pensar fuera de la caja.

41 comentarios :

  1. Nuestra civilización no "está fracasando", nuestra civilización ya ha fracasado. Occidente vive entre escombros de marca y sopores tecnológicos. "Mercado eres y en mercancía te has convertir", predican los sumos sacerdotes del capitalismo. Y la mercancía no piensa, ni siente, ni se rebela.

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    1. Hola Loam,

      Yo diría que está fracasando, la modernidad está fracasando, el capitalismo es una pata, la otra es el socialismo.

      Saludos,

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    2. Saludos, Jesús.

      Capitalismo, globalización e imperialismo vienen a ser, conceptual y prácticamente, lo mismo. El capitalismo, pues, es la "pata" dominante que impera hoy en todo el planeta, y por tanto, el principal responsable del estado en éste se encuentra. ¿La "pata" del socialismo?... ¿Dónde está, en qué país poderoso?...

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    3. Buenas Loam,

      La pata del socialismo dominó en la URSS, y sigue ejerciendo mucha influencia en muchas personas, y también al justificar la idea de que es “la alternativa” al capitalismo. Nada más falso, es como decir que el Calvinismo es la alternativa al Catolicismo ¡error! Nosotros no necesitamos pasar de una religión a otra, necesitamos superar la dicotomía religiosa.

      Está explicado en el artículo ¿Lo has leído?

      Saludos,

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  2. El articulo es bueno, las ideas expuestas y las citas interesantes.
    Pero el análisis del porque un chaval de Ripoll " como todos los demás" acaba cruzando la línea y comete asesinatos tan graves como los que estaban previstos y los que se cometieron, obviando su religión y la influencia que ella ha tenido, no me parece honesto.
    Y mira que entiendo el argumento, que versa sobre que al final es la frustración que sienten los individuos por culpa de la modernidad materialista mal entendida, que vacía de sentido profundo la vida de los individuos. Y además la puedo suscribir en parte esta tesis, pero pregunto porque en Europa ( no me vale el ejemplo Mc veigh, un producto demasiado americano) solo el noruego Breverik ha atentado, y no muchos mas, porque solo los musulmanes, sienten este vacío tan grande, porque no los de origen caucásico, los europeos autóctonos normales, porque? Creo que su religión tiene mucho que ver y ocultarlo o querer obviarlo, me parece peligroso.
    Sin dejar de reconocer que la vida no es solo razón y que habría que dar un poco mas de cuerda a una vida mas mística y sencilla, no se puede obviar que la vida en occidente es mucha mas justa que en cualquier otro país del mundo y no provoca tantas contradicciones en la gente. Te invito a leer esto :https://teatrapare.blogspot.com.es/2017/09/la-yihad-en-europa.html

    Un saludo.

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    1. Buenas Sandro,

      Discrepamos. El terrorismo es multicausal, en ningún momento se debe atribuir una causa única. Lo que sí es irracional es plantear que existe un “choque de civilizaciones” cuando los terroristas islamistas no son personas educadas en la cultura tradicional islámica, sino en la cultura occidental. Para ellos su cultura tradicional es un pequeño poso, una referencia nostálgica. En Europa no solo Breivik realizó un ataque terrorista, también hubo un ataque en Berlín por un seguidor del propio Breivik, si no creo recordar. En cualquier caso claro que hay relación entre ciertas regiones y el terrorismo ¿qué lo explica? Que son regiones que acceden ahora a la modernidad ¿hace falta recordar la violencia en Colombia, en México, aunque se vuelque en su territorio y no en el extranjero? Que tienen una herencia colonial, unos territorios trazados con escuadra y cartabón por europeos en un despacho y un pasado de modernizadores autócratas bastante funesto y sangriento (ellos lo llaman occidentosis, la tolerancia con la bayoneta de Voltaire) el Sha en Irán, Nasser en Egipto, y los que ahora han derrocado como Gadaffi o están en la cuerda floja como el propio dirigente de Siria. Hay muchos ejemplos. La religión tiene que ver tanto como el Volk alemán para Hitler. Es el recurso a un pasado de pureza que se recuperará por un acto heroico de entrega.

      Tu comentario final es cierto, pero claramente tramposo. Para llegar aquí nosotros hemos pasado dos Guerras Mundiales, una Guerra Civil, 60 años de insurrecciones continuas y represión en Europa desde 1789… y eso que nosotros pasamos, todo ese sufrimiento ¿lo van a pasar otros como si nada, como un paseo? No tiene sentido, cuando además, ellos no tienen ya la posibilidad de alcanzar nuestro nivel de desarrollo actual por todos los problemas asociados a la escala que todos sabemos.

      Saludos,

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    2. Cada vez que te leo estoy más convencido que eres musulmán.
      Ya te lo he dicho en otra ocasión por los foros del elp(a)is.
      Tanta abundancia ideológica, tanto esmero intelectual(en estra entrada del blog) ... y todo encimado sobre una grande (total) ignorancia :
      - el cerebro humano es la forma(conocida) más alta de organización para la materia del Universo entero.
      Hasta la fecha.
      El mismo ser humano parte, se alza sobre, se define por dos cosas/rasgos básicas:
      - ser y tener !
      Y estas dos cosas tienen una raíz común, el instinto de sobrevivencia.
      Que es irracional, claro.
      Para todo los demás ..hablo de la entrada esta, leer el Corán !
      El 99% de los problemas que abordas los encuentras, ya resueltos, en el Corán.
      Ya vez porque he dicho que sospecho tu islamismo.
      Un saludo,
      PD : deja de justificar el terrorismo islámico !
      PPD : me da igual si no publicas esto.

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    3. No tranquilo, aquí publicamos todo. Cuando quieras me explicas que hay de erróneo en mis argumentaciones.

      Abrazo

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  3. Muy interesante Jesús, tu diagnóstico y la triada propuesta de individualismo, materialismo y racionalismo como valores culturales de la modernidad. En cuanto al remedio o remedios, justo me pillas leyendo el poder del Tao de Lou Marinoff http://unlibroenmimochila.blogspot.com.es/2012/01/el-poder-del-tao.html que completa un poco los 3 grandes temas que me apasionan en estos momentos; comunicación (símbolos, framing), ciencia (system thinking) y filosofía (Tao). Creo que desde una perspectiva personal, descubrir el Tao puede ayudar a cierto serenamiento. Ya dentro de una perspectiva colectiva, el libro alternativas sistémicas, descargable aquí https://systemicalternatives.files.wordpress.com/2017/03/pdf-libro-sa.pdf da muchas claves. Sobre todo con la cuestión de la complementariedad, (concepto muy taoista) de las diferentes visiones, (Vivir bien, decrecimiento, comunes, ecofeminismo, derechos de la Madre Tierra y desglobalización) Es necesario un diálogo entre esas alternativas ya que ninguna de ellas puede ver el elefante completo. http://autonomiaybienvivir.blogspot.com.es/2016/11/como-los-elefantes-pueden-darnos-una.html En resumen tanto individualmente como colectivamente las propuestas se dirigen al wu wei (taoista) que no significa "no hacer nada" sino "no obrar en contra de las leyes naturales". Es decir, bajarnos del pedestal de creernos Dioses.

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    1. Buenas Jesús,

      Para mí el Tao es una religión, más que una filosofía. Y no hablo del Taoismo “religioso” sino el “filosófico”, la semántica aquí oscurece más que iluminar. El Tao filosófico es sobre todo una filosofía metafísica, basado, como por ejemplo la modernidad, en ideas que no se pueden falsar ni anular lógicamente. Lo interesante es si esa filosofía nos ayuda más o menos a ser felices y a fundar una sociedad más sostenible y más justa. Podemos aventurar que seguramente mucho más que la modernidad.

      Coincido en que hay complementaridad de propuestas, todas ellas se podrían basar en el concepto de límite y universalismo empático (faltaría un tercer elemento para tu triada J) pero creo que lo más útil, ahora mismo, es trabajar en red, a través de grupos que exploren su propio camino… y que sean capaces de comunicarlo al resto. Esto es muy importante. El objetivo ahora no puede ser ningún partido ni organización jerárquica, al contrario, ahora toca trabajar la base de forma fuerte, ya que esta todavía es muy débil.

      Saludos,

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  4. Hola Jesús.
    En mi blog te he dado una respuesta, por aquello de proseguir este interesante debate.
    Y por contestar a la parte de aquí, te diré que coincido en que es multi causal, en esto no tengo pegas. Creo que las diferencias están en el diagnostico mas que en análisis general, yo creo que el enfermo tiene unas enfermedades y tu otras. Pero para mi es interesante debatirlo, para ver en que enfermedad lo dejamos por descartes, tipo doctor house.
    Un saludo.


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  5. Apreciable escritor,

    He leído con sumo gusto tu artículo y tu blog y no me queda más que felicitarte, creo que tus ideas son dignas de ser expuestas en libros y en foros a nivel mundial, sin embargo creo que esto no es viable y que pocas personas entenderán la importancia y trascendencia de tus palabras.

    Por favor sigue escribiendo, yo trataré de incluírme en el debate pero sobretodo de seguir siendo un lector.

    Gracias por ser parte de la diferencia.

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    1. Muchas gracias amigo, no dudes que pienso seguir en la brecha.

      un abrazo

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  6. Hola Jesús.
    Bueno te he dejado otra respuesta, este debate es muy estimulante para mi, espero que para ti también lo sea.
    Un saludo.

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    1. Me alegro que lo sea Sandro, me alegro.

      un abrazo

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    2. Hola Jesús.
      No sé cómo has llegado a la conclusión de que busco una solución rápida.
      Solo explicaba que al no matizar y filtrar según qué información sensible y sobre todo a los musulmanes que residen entre nosotros, creo que nos hacemos flaco favor a nosotros mismos, pero no solo a nosotros mismos, sino también a ellos, puesto que no ayudamos a los musulmanes de bien, a atajar el problema que crece entre los jóvenes de su comunidad.
      Soy consciente de que ninguna solución es rápida y fácil, solo incido en el enfoque que creo que sería más beneficioso para controlar y a poder ser atajar, el problema del terrorismo en Europa, que al fin y al cabo y sin menos cabo ni desprecio de lo que ocurre fuera de aquí, es lo que nos interesa, para proteger nuestras vidas y la de nuestros seres más cercanos y amados.
      Bueno agradecerte el debate, ha sido muy intenso e interesante, espero tener más de estos contigo, un saludo y un abrazo.

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    3. Hola Sandro,

      Pues es evidente. Es más rápido dar una pequeña receta que no supone cambiar nada esencial que modificar las principales características de una civilización.

      Tu comentario final es egoísta y poco realista. El problema de Europa no es el terrorismo, en todo caso el problema puede ser el miedo al terrorismo. Por ejemplo, sería un grave problema silenciar todos los desmanes, incluso por omisión, que hacen nuestras sociedades en el exterior sólo para evitar diez muertes, cuando los suicidios se llevan 4.000, y los accidentes de tráfico 2.000.

      Saludos,

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    4. hola Jesús ¿Algunas decenas de muertos ? yo siempre hablo de toda Europa y creo que vamos por centenares de muertos ya. Luego yo no quiero cambiar nada, solo hablo de filtrar las noticias, solamente al colectivo joven musulmán, para que tengan una visión mas occidental de lo que ocurre en oriente próximo y medio y así evitar que tengan solo la propaganda yihadista como fuente de información. Un saludo.

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    5. Hola,

      Algún año se ha superado los cien, por ejemplo cuando Bataclan (2015 creo) o en los atentados de Atocha (2004), pero normalmente se está muy lejos de esa cifra. "Filtrar noticias" (restringir libertad de expresión e información) a un colectivo (xenofobia) es inaceptable, y mucho menos por un peligro para nuestra sociedad totalmente inexistente como es el terrorismo.

      saludos,

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    6. Inexistente no, perdón, irrelevante.

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    7. Hola.
      Son centenares de muertos, puesto que es acumulativo, Ellos no han parado de asesinar y matar en nombre de allah desde el 2004 efectivamente.
      Filtrar noticias...igual a, al colectivo joven musulmán mandar a agentes sociales formados para tal efecto, igual que se hace cuando se realiza una campaña de prevención contra embarazos indeseables, por ponerte un ejemplo grafico...no creo que informar a un colectivo joven, como no quedar embarazados, sea restringir la libertad. Por lo tanto en la misma línea, informar a los jóvenes musulmanes, no creo que sea discriminar, sino ayudar a atajar un problema que les afecta sobre todo a ellos. Lo de la xenofobia, esta ya respondido y perdona pero no se aguanta por ningún lado. y si es relevante el problema, puesto que tenemos en toda Europa MILLONES de musulmanes viviendo entre nosotros, con una tasa de fertilidad muy superior a la nativa.

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    8. No, el problema no es relevante ¿cuanta gente muere en Europa? ¿Qué porcentaje representa el terrorismo? Muere mucha más gente saltando a la piscina ¿qué hacemos? ¿Por qué no te preocupas de solucionar "el problema" de los saltos a la piscina?

      ¿Entonces cual es tu propuesta? ¿Hacer lo que ya se hace? ¿Que vaya un educador a intentar que se integre? ¿Y qué tiene que ver eso con las opiniones de los que critican la intervención occidental en los países de sus abuelos?

      Entiendo que sí es xenofobia, por cuanto tus medidas van dirigidas a un colectivo concreto, a pesar de que terroristas hay muchos, y a pesar de que en términos de eficiencia sería mucho más productivo utilizar esos recursos contra problemas más graves, por ejemplo suicidios, 1000 veces más víctimas que por terrorismo.

      El principal objetivo del terrorismo, un problema irrelevante, es que la gente piense como tú. Es decir, poder utilizarlo como excusa para restringir todo tipo de derechos civiles.

      saludos,

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    9. Mira Jesús, el problema del terrorismo aunque no sea el único, es muy grave porque es un delito de ASESINATO además a sangre fría, o sea planeado de ante mano y que se dirige a un colectivo concreto o a una forma de vida concreta.
      Te explicas muy mal, yo entiendo que quieres decir que en esta vida hay muchos problemas a quienes dedicarles recursos económicos para su solución. Pero como en todo en la vida hay prioridades. Para mí el asesinato a sangre fría por razones de creencias o políticas son muy graves, porque representa la máxima expresión del odio.
      El suicidio, que por las veces que lo mencionas, parece preocuparte mucho, si es un problema IRRELEVANTE, puesto que para mí al contrario que los que tienen creencias religiosas obsoletas y ñoñas, como a lo mejor es tu caso, representa la máxima expresión de libertad de un ser humano, poner fin a tu vida, es un gesto hasta cierto punto bello, por lo tanto no le veo el problema por ningún sitio.
      Y lo siento tu argumento de la xenofobia, no se aguanta, si el terrorismo sale de un grupo concreto o de una región concreta y ahora me da igual las razones de porque sale, pues concentras tus esfuerzos con el grupo humano de donde sale el problema. Es como en tiempos de ETA, no todos los vascos eran etarras, pero todos los etarras eran vascos, por lo tanto ¿donde concentrarías tu el esfuerzo, en Mallorca?
      No me seas ilógico e irracional, las cosas tienen una lógica.
      Luego y por último, si dios no lo quiera, el día dos de octubre aquí en Cataluña, lugar donde resido, se produjese un acto criminal dirigido contra los independentistas en particular¿ te parecía irrelevante, no? Porque solo seria terrorismo ¿o este tipo de terrorismo, que se enmarcaría en la supremacía española te parecía ya más relevante? Un asesinato cometido por un terrorista musulmán a un infiel, no te parece un delito de odio, un delito supremacista. Pero si lo comete un blanco contra un árabe entonces si ¿o qué? Para ti hay muertes relevantes y muertes irrelevantes? Para ti un árabe no es capaz de albergar sentimientos racistas y supremacistas? Te crees que es exclusivo de la raza blanca? Tan superior te crees a ellos y tan inferior los ves, como para no creerlos capaz de ser racistas?
      Un saludo.


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    10. Buenas Sandro,

      Cito el suicidio por la única razón de que se cobra entre 100 y 1000 veces más muertes que el terrorismo. Lo de acto de libertad queda muy bonito, pero en realidad está causado por una enfermedad mental (la depresión) y una social (el aislamiento, o soledad al extremo). Lo de que se dirige a “una forma de vida” tienes razón, forma de vida que comienza a estar amenazada por los que justificáis restricciones a los derechos civiles: derecho de expresión, de información, de igualdad independientemente de la raza. Desgraciadamente los terroristas parece que consiguen sus objetivos, pero solo parcialmente. Confío en que la mayoría de la sociedad se mantendrá firma en la defensa de los derechos individuales frente a los que nos queréis proteger de problemas irrelevantes como el terrorismo.

      Es falso que el terrorismo en Europa sea solo islamista, aun así no puedes violar la igualdad ante la ley por motivos de raza o religión, en el caso del País Vasco no se ha hecho, que yo crea. Precisamente la victoria en el País Vasco ha sido en gran medida una cuestión de legitimidad. Ya me dirás tú a mí como piensas ganar la batalla de la legitimidad restringiendo libertades. Es como lo de los GAL, la guerra sucia contra ETA, ya vemos que no solucionó el problema.

      Si alguien comete la idiotez de ejercer violencia física contra los independentistas desgraciadamente será un acto, que pese a su irrelevancia, tendrá consecuencias muy graves. La realidad es neutra, luego está como la interpretemos cada uno. Si damos más valor a una muerte violenta que a 1.000 suicidios el terreno está abonado para las mayores barbaridades que se nos puedan ocurrir.

      Yo no voy a entrar en ese juego. Propongo centrarnos en las causas reales del terrorismo, causas que están explicadas en este artículo.

      Saludos,

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    11. Hola Jesús.
      ¿ Quien a justificado conculcar ningún derecho a nadie? Este argumento de donde lo sacas ? señálame las frases que te hacen pensar esto.
      Concentrar un esfuerzo en un colectivo de donde sale el problema, no veo en que pueda conculcar nada. Se hace constantemente. Ahora en el gobierno, la moda o no se porque razones, ha decidido que el problema del asesinato de mujeres es prioritario, cuando provoca poquísimas muertes al año, se han aprobado leyes draconianas, para proteger una supuesta indefensión ante la ley de las mujeres maltratadas. Yo no veo que esto halla conculcado mis derechos, ni de nadie que yo conozca, independientemente de que yo pueda estar de acuerdo con esta ley o no, o pueda estar de acuerdo con la cantidad de recursos que se gasta en esta acción judicial y social. Yo solo pido el mismo esfuerzo, pero con el colectivo musulmán joven, y te he dado y doy en mi articulo, sobradas razones de porque es necesario, hasta tengo anécdotas personales y vivencias que me confirman lo urgente de la situación y lo necesario que seria educar e informar al colectivo joven musulmán, de lo mucho que vale la pena el sistema democrático donde viven y enseñarles a respetar la libertad religiosa, así como a respetar el ateísmo y la laicidad. Cosa que te aseguro que hoy por hoy no sucede, salvo honrosas excepciones.
      En cuanto al ejemplo catalán, te lo podría haber planteado al revés, también podría suceder, de hecho esta mas cerca, por el odio irracional a todo lo español, que tienen los independentistas.

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    12. Hola Sandro,

      Ayer un americano blanco mató a más de 50 personas e hirió a más de 200, algunas de extrema gravedad. Parece que la realidad es tozuda y no concuerda con tus fantasias, los terroristas no son islamistas, ni están alterados por ningún discurso izquierdista que hable del neocolonialismo occidental en los países árabes.

      Por cierto ¿has visto este documental?

      http://www.teledocumentales.com/el-poder-de-las-pesadillas-sombras-en-la-cueva/

      te lo recomiendo encarecidamente.

      Todos tenemos derecho a que se nos trate con justicia ¿por qué un joven español de padre marroquí tiene que ser tratado de forma distinta a otro joven con un padre de Zamora o Cáceres? ¿Por qué pretendes señalizar a esa persona ante la opinión pública como persona "peligrosa" para los demás? No contarás con mi aplauso para semejante barbaridad.

      un saludo,

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    13. Hola Jesús.
      Estas empeñado en mezclar temas que nada tienen que ver el uno con el otro. También estas empeñado en emitir juicios de valores sin atenerte de manera científica y cabal al estricto sentido de mis escritos. Desconozco el porque de esta actitud, no se si es falta de argumentos o es que eres una persona con prejuicios, pero te puedo asegurar que no tengo nada contra los musulmanes, es mas, he tenido y tengo infinidad de conocidos entre ellos y no me producen ningún rechazo. Solo he hecho una propuesta sensata y cabal que ayudaría mucho a resolver el problema muy grave, ayer otro asesinato en Marsella ( Francia)( dos chicas asesinadas por otro musulmán al grito de allah es grande y van....) que hábilmente has obviado, DEL TERRORISMO ISLAMICO EN EUROPA , nada mas.
      Un saludo.
      PSDT: EL ANONIMO que te dice aquello, de que pareces inhumano o que dices cosas inhumanas, no soy yo, quizá tenga que hacerte reflexionar sobre tu discurso, que la verdad yo entiendo que quiere parecer científico o desapasionado, pero que suena con tus comparaciones un poco LIMITLINE a frialdad .

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    14. Buenas Sandro, siempre he defendido que el problema del terrorismo islámico es un problema muy, pero que muy menor, un simple síntoma de algo, eso sí, mucho más importante. Evidentemente el terrorismo busca un objetivo político, causar miedo, terror, y con ello acrecentar el enfrentamiento y los problemas sociales. Gente como ese anónimo o como tú os dejáis llevar por las emociones que el terrorismo quiere crear, y por tanto facilitáis a los terroristas el logro de sus objetivos políticos. Evidentemente hay que reaccionar con la cabeza fría y pensando muy bien lo que se hace. Tú dices que no estás contra las personas con ancestros musulmanes, pero quieres hacerles pasar por una “educación preventiva” que el resto no tendría que pasar, señalizándolos como posibles peligros futuros ante el resto de la población. Eso para ti es “razonable”. En fin…

      Si vas a seguir comentando te rogaría que aportases algo nuevo que no sea repetir y repetir lo mismo hasta el infinito.

      Venga, un abrazo.

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    15. Hola Jesús.
      Ante todo, yo no me repito, me reitero en mi idea, igual que tu lo haces en la tuya, Luego esta el hecho de que aporto abundantes argumentaciones para sustentar mi discurso y mi postura.
      Prosigo, mira para no hacerlo mas largo de lo necesario, te remito a que leas un interesante libro del autor MAJID OUKACHA musulmán e hijo de musulmanes, francés para mas señas y que desde hace unos diez años a abandonado la practica del islam. Expone las razones del porque lo ha hecho y además anima a sus congéneres a hacerlo igualmente, argumentándolo con infinidad de razones, todas muy bien estructuradas en su libro. A lo mejor, si los argumentos que te expongo, no te convencen porque tienes el prejuicio de que yo sea de etnia blanca y europeo, y te dice mas o menos lo mismo que yo, un musulmán francés pero de etnia árabe, te convences mas, aparte de que es un libro muy interesante, por lo que tiene de análisis intrínseco del Corán.TITULO: Il était une Foi, L'islam...ES EN FRANCES, quizá si lo buscas en el FNAC, creo que resides en Madrid, así que te será fácil encontrar uno, seguro que esta en español. Yo lo tengo en francés, porque controlo este idioma. También en YouTube hay un argelino de origen francés, que reside en Inglaterra desde donde realiza videos muy interesante en idioma francés, donde expone claramente que es el islam y el peligro para Europa de dejarlo practicar sin control, y el es musulmán aun no ha renegado de su religión, se llama ALDO STERONE.
      VENGA UN SALUDO.

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    16. Sandro,

      Me parece bien que tengas tu opinión, yo tengo la mía, y te has repetido más que el ajo. Tu artículo sobre la Yihhad en Europa no me parece nada claro, de hecho no queda nada claro qué propones. Luego vienes repitiendo lo mismo, que no discriminas a nadie, pero las constituciones democráticas desde la declaración de los derechos del hombre de Francia en el siglo XVIII estipulan que todos somos iguales, independientemente de sexo, religión, edad, creencia política, y tú planteas que un cierto grupo, por su origen étnico, debe someterse a una “educación preventiva” porque puede ser “peligroso”. No solo violas la igualdad, al someter a un grupo a una exigencia por su origen, independientemente de criterios objetivos e individuales sobre la “peligrosidad” del individuo (que se le vea traficando con droga, etc, acciones sustantivas que indique que el individuo puede ser peligroso) sino que señalizas a un grupo, como se hizo con los judíos en el III Reich, con el brazalete con la estrella de David, y le dices a toda la población que les vamos a educar porque son potencialmente peligrosos, fomentando el odio. Ello viola los principios más elementales de una democracia. A continuación y en este último comentario parece que te quitas la careta, y te muestras directamente como un profascista, o protofascista, al recomendar libros que hablan de la “peligrosidad” del Islam para Europa ¡toma ya! Nada más y nada menos que para Europa. Es como si el Islam fuese una bomba nuclear a punto de ser arrojada sobre París. Pues no, “el Islám” no es más que una religión, como el catolicismo u otras, y no hay nada peligroso en ella. En todo caso algunos individuos con esa religión pueden ser peligrosos, como los ortodoxos rusos que estén en la mafia, o los católicos gallegos que se dedican al tráfico de drogas. No me vengas con xenofobia ni con segregación racial ni fascismo. No tolero discursos de odio hacia las personas o hacia los grupos. Espero que no te lo tenga que volver a repetir.

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    17. Mira iba a contestarte pero ya me canse, has demostrado que como muchos no sabes dialogar y menos tener un debate o sea debatir.
      Por lo tanto lo dejo allí, el que se ha quitado la mascara y además de una forma lamentable, eres tu. Ibas de buenista y de nobleton, pero veo que eres una persona DOGMATICA a mas no poder, te crees en posesión de la verdad, vas dictando sentencias acusatorias sin ton ni son. En fin, que me has caído muy bajo. Deberías ser mucho mas humilde y si algo no entiendes o te ves limitado, por tu baja comprensión lectora y pobre cultura, ten la nobleza y paciencia de preguntar , infórmate , lee etc...Lo que hace un verdadero intelectual, vamos! y luego esta frase "Espero que no te lo tenga que volver a repetir." ¿ es la que usabas en el patio del colegio, antes de pegar a algún gordito con gafas, porque sabia mas que tu? ¿ me vas a retar a una pelea en la calle , algo así? repito lamentable.

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    18. Hola Sandro,

      Este es mi blog y no toleraré aquí comentarios fascistas o xenófobos. No necesitas saber más.

      Pasa un buen día

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    19. Y respecto a tus insultos hacia mi, un baño de realidad. Este artículo lleva 3.000 visitas y cientos de elogios en distintos foros. En breve alcanzará las 4.000 visitas y a partir de ahí, a ver donde puede llegar. Tu circunloquio para para sortear el fascismo y la xenofobia más grosera ¿qué difusión tiene? ¿Cuantas personas te han felicitado por "iluminarles" con tus ideas?

      Pues eso. Humildad, trabajo, leer mucho, debatir mucho, espíritu crítico y sobre todo, la base, principios éticos y morales.

      En internet hay mucha "ignorancia empoderada", pero el trabajo serio resalta, y tiene resultados, a pesar de que obviamente, requiere más trabajo que sentarse una tarde dos horas delante del ordenador.

      saludos,

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  7. Saludos.
    ¿Como que los marxistas no tienen ninguna idea valida del cambio social?¿Perdon?.Acto seguido afirmas que"según su concepción el obrero es explotado por el capital, la igualdad se logra cuando este posea los medios de producción y obtenga para sí mismo la plusvalía extraída por el capitalista". Si,la igualdad material,que evitara "que la acumulación de riqueza sea tal que permita dominar a otros individuos, para ello debe de existir una fuente de riqueza suficiente controlada por la comunidad".Ademas,por eso el marxismo habla de que la necesidad de trabajar cada vez mas (en el capitalismo)aliena a los idividuos y les impide desarrolarse plenamente,por eso organiza la produccion para evitar esto dando pie a el"desarrollo individual, en el que juegan un papel esencial aspectos como la pertenencia a una comunidad cultural, la espiritualidad, el arte o la disponibilidad de tiempo para relaciones sociales y afectivas".

    Desde la sana discrepancia,un saludo y excelente blog.

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    1. Hola Miguel,

      No me has entendido. Digo que "solamente" es necesaria una fuente de riqueza a disposición de la comunidad, es decir, no es necesaria la igualdad material, especialmente si para ello hay que "organizar científicamente la producción", lo que va en contra de la igualdad (se asigna a cada persona una posición funcional distinta en el engranaje de la rueda) como sobre todo del desarrollo humano, ya que convierte al hombre en un medio y no un fin.

      Lo de la espiritualidad y el marxismo ya me deja a cuadros, pero en fin...

      ¿Eres marxista? ¿Te interesa debatir conmigo en un podcast de Colectivo Burbuja?

      Un saludo,

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    2. Hola Jesus.

      Me referia a la igualdad material en la posesion de los medios de producción,mientras estos este en manos de unos pocos,el resto,se vera forzado a vender su fuerza de trabajo,haciendo imposible que "Parece lógico pensar que la igualdad tiene poco que ver con la producción (nuevamente, una vez suministrados ciertos bienes básicos)".El problema de los bienes basicos no se resolvera en un mundo donde se queman alimentos para subir el precio mientras hay gente con hambre. Nadie habla de que todos cobremos lo mismo,el que se invento esto triunfo,pero no es cierto.
      ¿Organizar la produccion de un modo cientifico(para trabajar lo menos posible y evitar crisis de demanda y de oferta)va en contra de la igualdad?¿De que manera?.
      Por desgracia el hombre ya es un medio y no un fin,tienes una entrada donde hablas sobre Thomas Paine y lo explicas perfectamente.

      Creo que estamos debatiendo como llegar a un destino,mas que el destino en si mismo.


      Si,soy marxista,creo que se ha notado un poco jejee.Y si tambien,me encantaria debatir,pero trabajo en el mundo audiovisual y ahora mismo no tengo tiempo,ya que nuestro trabajo va por rachas(pero te recordare esta oferta en cuanto pueda:))

      Un saludo.

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    3. Hola Miguel,

      Lo que yo señalo, como muchos autores antes es que no es necesario que los medios de producción estén en manos de la comunidad. Es suficiente con que las personas puedan ser independientes y para ello necesitan tener acceso a la riqueza suficiente para cubrir sus necesidades básicas ¿cómo? De muchas formas, una escuela pública gratuita puede cubrir sus necesidades educativas, también una cooperativa de padres, o una escuela privada, si goza de los ingresos suficientes para pagarla. En definitiva, para que una persona no sea dependiente debe poder acceder a la riqueza suficiente para cubrir sus necesidades ¿necesita coche para transportarse? No. En consecuencia no tiene que ser dueño de ninguna fábrica de coches ¿Necesita alimentarse? Sí, tiene que poder acceder a alimentos, ya sea sin contra prestación o a cambio de algo, por ejemplo, trabajo.

      Organizar la producción "cientificamente" va en contra de la igualdad porque distribuye el trabajo entre las personas de forma racional, asigna a cada persona una labor en la producción, a la que va unida de forma inexorable un prestigio, status, responsabilidad, etc. Si hablamos de desarrollo humano podemos pensar que a lo mejor a una persona no le gusta apretar tornillos, aunque racionalmente sea en ese puesto donde sea más productivo.

      Ambas cuestiones son muy sencillas de entender.

      saludos

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  8. Hola aquí os dejo enlace sobre tema catalán. Puesto que vi en Facebook que parecías interesado en el : https://teatrapare.blogspot.com.es/2017/09/tema-catalan.html

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  9. Comparar, equiparar los suicidios, los accidentes de coches etc. con el terrorismo islámico es totalmente anti social, anti humano.
    PD : no creo que piensas "normal"

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    1. ¿Anti humano? ¿Seré un alíen? Puede ser, como Sting en New York.

      Un abrazo

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