miércoles, 2 de noviembre de 2016

Brexit: incertidumbres y el fin de la Unión Europea

El discurso dominante nos habla de la irracionalidad de los británicos, tras el Brexit, el cielo caerá sobre sus cabezas a causa de su xenofobia. Detrás de esta fachada se oculta el vacío, no hay plan, se desea el sufrimiento del Reino Unido para apuntalar un proyecto que ya ha muerto, aunque todavía no seamos conscientes de ello. El Brexit plantea numerosas incertidumbres, pero algunas certezas, es el comienzo del fin de un proyecto estúpido y desastroso llamado Unión Europea.




Se nos había aleccionado para esperar lo peor. Los mercados castigarían duramente a aquellos que se equivocan al votar, la democracia no es buena idea, ya lo dijo el infame Pedro Sánchez: “Esto es lo que ocurre cuando se consulta a la ciudadanía” ¿Para qué debe decidir la ciudadanía cuando los expertos ya saben lo que es bueno para nosotros? El fundamento del gobierno representativo es este, establecer redes verticales y jerárquicas de toma de decisiones basadas en la legitimidad de los expertos, aunque la experiencia demuestre que en decisiones complejas suelen equivocarse más que la inteligencia colectiva.

Sin embargo, no parece haber pasado gran cosa. Como acaba de afirmar la oficina nacional de estadística británica “no existen pruebas sobre un efecto pronunciado (y negativo) a consecuencia de la votación”

Sí, la libra se “desplomó”, aunque no demasiado.


En realidad llevaba bajando desde finales de noviembre de 2015, pero tras ese “continuo” desplome la economía británica muestra signos de revitalización, las previsiones de crecimiento aumentan, en una economía que se encuentra en pleno empleo.



En agosto de 2016 la tasa de desempleo era del 4,9%, en un país que recibe una cantidad importante de emigrantes del resto de Europa.


Ni siquiera el mercado inmobiliario, con sospechas de burbuja, al menos en Londres, se resiente demasiado ¿Qué ha pasado?

Poca cosa, por no decir nada. Tras el resultado del referéndum hubo quién se llevó su dinero del Reino Unido, lo que se tradujo en la caída de la libra. Sin embargo, esta fuga de capitales parece no preocupar demasiado a las autoridades británicas, las reservas de divisas del Banco de Inglaterra se han mantenido bastante constantes.


Señal de que el Bank of England no ha intervenido en el mercado de divisas, al menos en los primeros meses. Las autoridades se muestran tranquilas mientras confían que la variación del tipo de cambio de su moneda realice la principal tarea de ajuste de los desequilibrios que explicaremos posteriormente.

Pero primero conviene hacer un breve apunte político. Es necesario resaltar que el Brexit todavía no se ha producido, Reino Unido tiene que invocar el artículo 50, es decir, solicitar la salida de la Unión Europea. Hasta ahora no lo ha hecho, y parece que lo hará en marzo de 2017. Mientras tanto se muestran tranquilos y buscan pactar tratados de libre comercio con otros países, los rumores hablan de Australia, Estados Unidos, China, India, Kenia y otros. Alemania y Francia saben que lo peor es la incertidumbre, y están interesados en agilizar las negociaciones, pero quién debe activar la clausula de salida es Reino Unido, y parece interesado en hacerlo con mucha calma, mientras busca su nuevo lugar en el mapa global. Desde que se inicien las negociaciones pueden pasar dos años hasta su salida efectiva, tiempo suficiente para firmar acuerdos con otros países, y para comenzar a adaptar su modelo económico a la nueva realidad, aunque es obvio que esa tarea puede llegar a requerir mucho más tiempo.

El modelo económico del Reino Unido no es que fuese hasta el momento una maravilla, precisamente David Graeber escribía hace un año en The Guardian que el principal objetivo del gobierno parecía ser volver a hinchar la burbuja. Se trata de resucitar el rentismo neoliberal contra viento y marea, y los precios de la vivienda ya han recuperado en el conjunto del país su nivel pre-crisis.




Destacando especialmente los precios en la ciudad de Londres, cuyos inmuebles parecen haberse convertido en un activo altamente especulativo.


Estos precios han sido alimentados hasta ahora por entradas de capital con una exuberancia irracional que ya hemos observado en otras ocasiones, y que han financiado un importante desequilibrio comercial y por cuenta corriente.


¿Fin de las entradas de capital y fin del milagro? Sí, evidentemente. El camino de Reino Unido no era nada halagueño, el Brexit posiblemente ha evitado lo peor del desastre. Para explicar esto fijémonos ahora en los balances sectoriales, cuya suma, como explicamos en esta entrada, debe ser siempre igual a cero. La gráfica también nos muestra la que era la previsible evolución de esos balances en 2015, es decir, antes del Brexit.


En ella vemos que el sector privado había comenzado a entrar en déficit, y que la previsión de la Oficina para la Responsabilidad Presupuestaria era que esa tendencia se agudizase en los siguientes trimestres, según el gobierno recortaba el déficit del sector público hasta llevarlo al equilibro. En esas circunstancias lo previsible era que el sector privado compensase el superávit del resto del mundo (recordemos que la suma siempre ha de ser cero por definición). Esto previsión era a mi juicio tremendamente preocupante, ya sabemos ¡es la deuda privada estúpido! Basta con fijarse en el caso español y como en los momentos previos a la crisis el balance del sector privado era claramente negativo.


En el caso británico no fue así, el endeudamiento neto del sector privado se dio sobre todo en los primeros años de siglo, hasta 2002. Sin embargo, si descomponemos el sector privado en hogares y empresas, vemos que los hogares habían entrado en negativo cuando tras el pinchazo de la burbuja de las puntocom las empresas pasaron a ser ahorradoras netas.


¿Qué impacto tendrá el Brexit en este entorno? A largo plazo es impredecible, como bien sostiene Víctor García en este artículo, sin embargo a medio plazo hay razones para ser moderadamente optimistas. Es de esperar que el capital especulativo que ha invertido en la burbuja inmobiliaria londinense continúe saliendo. Si a esas salidas de capital añadimos el desequilibrio de la balanza de pagos, con mayores pagos al exterior que cobros, dada su posición deficitaria, la libra debe continuar cayendo. El Bank of England tiene margen para amortiguar esta caída con sus reservas de divisas internacionales, aunque en realidad no está muy interesado en hacerlo. Los pasivos británicos, tanto públicos como privados, están en Libras Esterlinas, mientras que sus activos están en moneda extranjera, eso hace que la depreciación de la libra tenga un efecto favorable a nivel financiero, es decir, el pago de rentas al exterior disminuye.

La posición de inversión internacional neta de Reino Unido es negativa, es decir, sus pasivos exceden sus activos. En el año 2014 los activos totalizaban el 569,26% del PIB y los pasivos el 586,88% del PIB. Lo interesante es la variación que sufre esta cifra, al estar activos y pasivo en distintas monedas, cuando la libra se deprecia. En 2008, cuando la libra casi llegó a la paridad con el euro, la ganancia neta obtenida en la posición de inversión de inversión internacional por este efecto fue del 133,67% del PIB.


¿Como interpretar todo esto? Como ya hemos dicho, la libra se va a depreciar. Eso está teniendo un efecto positivo inmediato en sectores cuya elasticidad precio es muy alta, como el turismo. El Reino Unido está incrementando de forma inmediata sus ingresos por turismo y otros servicios, lo cual se está notando ya en su economía. El pago de rentas al exterior, que estaba en un espectacular -4,4% del PIB va a disminuir de forma drástica si pensamos que el ajuste por tipo de cambio que se dio en 2008 se va a reproducir, lo cual es evidentemente muy probable. El ajuste de la posición de inversión internacional, favorable gracias a la devaluación, hará que el pago de rentas disminuya de forma muy notable.

Otros sectores como la industria se verán, en teoría, beneficiados a más largo plazo. Librarse de una unión aduanera con países como Alemania u Holanda, que mantienen superávits por cuenta corriente del 9% del PIB... insistamos en esto, del 9% del PIB, no es ninguna broma; estos países mantienen a su población, o al menos a segmentos importantes de la misma, pasándolo mal para llegar a fin de mes, con una demanda interna deprimida por decisión política. Esa mejoría de la industria británica está por ver, sin duda, no podemos pensar en un efecto inmediato gracias a la devaluación de la libra como ha ocurrido con el turismo. Al contrario, de momento muestra una contracción, como la construcción.

Todo este ajuste requerirá tiempo, no cabe duda, de momento los efectos positivos (en gran medida no previstos) están compensando en su mayor parte los efectos negativos. Una gran crisis financiera motivada por la burbuja inmobiliaria interna no es probable, la deuda hipotecaria de las familias está comenzando a subir, pero está muy baja en relación con el nivel de la anterior crisis.


El efecto inmediato del Brexit será que esa deuda deje de subir. El gobierno conservador va a ser incapaz de alcanzar su objetivo de inflar una nueva burbuja inmobiliaria y las mejoras que hemos puesto de manifiesto que traerá consigo la devaluación de la libra pueden compensar a corto plazo el estancamiento del sector de la construcción.

El efecto combinado de todos estos factores es altamente incierto, pero si me piden que me arriesgue a dar un pronóstico yo diría que cabe esperar que se neutralicen unos a otros, dando lugar a un cierto estancamiento, muy lejos del gran cataclismo que auguraban algunas casandras. Este contexto ofrecería a los laboristas de Jeremy Corbyn una coyuntura muy favorable para acceder al gobierno, con la ralentización económica jugando a su favor, pero sin una carga excesiva del pasado. La deuda de familias sería alta pero todavía manejable, y fuera de la Unión Europea estarían libres para aplicar las políticas económicas que consideren más adecuadas para su población, sin que Alemania pueda condicionarlas a su favor.

El escenario es sombrío para la Unión Europea, no se puede restringir la autonomía política de un país como Reino Unido igual que se ha hecho con Grecia o que incluso se podría hacer con España. Porque hay que decirlo, se desea el sufrimiento de Reino Unido para atemperar las veleidades secesionistas de otros países. Si el Reino Unido sale indemne de esta prueba un gran numero de países llamarían a la puerta de salida. El problema es que se derrumbe el mito de que es imposible dar marcha atrás, salvo con un gran coste.

La Unión Europea mientras tanto seguirá sumida en sus contradicciones. Debemos recordar la obviedad de que para que haya países que sean exportadores netos hace falta que otros sean importadores. El modelo alemán, de depresión salarial y de la demanda interna, en países menos productivos como España, Grecia, Italia o Portugal causa un elevado desempleo y la exclusión de capas cada vez más amplias de la sociedad. Cabría preguntarse ¿quién absorbería un superávit comercial de la Unión Europea en su conjunto de, por ejemplo, el 4% del PIB? El desequilibrio comercial de Estados Unidos sería excesivo e insostenible y respecto a otras zonas más pobres la cuestión es implanteable. Es un modelo absurdo e irrealizable.

Mientras tanto Italia tiene que resolver su crisis bancaria. Italia no ha sufrido una burbuja, pero el estancamiento crónico ha llevado a que muchos créditos sean dudosos. Las entidades están con el agua al cuello, la evolución de Unicredit, por poner un ejemplo, en bolsa es significativa


y si se las deja caer pagarían el pato los pequeños ahorradores, que han comprado el 12% de su deuda. Las alternativas no son favorables, o se rescata a la banca y por tanto a los ahorradores (con el dinero de los contribuyentes), o se les deja caer con el consiguiente estallido social. Ambas opciones favorecen el declive de Renzi y el ascenso del Movimiento 5 Estrellas, partido euroescéptico.

También preocupa Portugal, cuya prima de riesgo va en ascenso.


Y como no, Grecia. Su último rescate ha sido, como todos los demás, condicionado al cumplimiento de una serie de objetivos. El dinero se irá liberando de forma paulatina, y antes de liberar cada tramo habrá que revisar el desempeño de la economía helena. Un desempeño que precisamente por las condiciones impuestas por los acreedores no termina de ser el necesario para devolver su deuda. Cualquier chequeo en el que Grecia no alcance lo esperado y ello implique que no se pueda liberar un tramo del rescate, puede desatar una nueva crisis.

Mientras tanto el Banco Central Europeo ha incumplido su mandato de mantener estable la inflación durante ya dos largos años. La presión alemana parece tener algo que ver en esto, la institución que doblegó a Grecia semuestra timorata a la hora de utilizar todas sus herramientas para cumplir su mandato.

El futuro de Reino Unido y de la Unión Europea no es halagüeño, pero hay algo en lo que Reino Unido nos aventaja de forma clara, ellos pueden tomar decisiones rápidamente. Proyectos como la Unión Europea viven del crecimiento, mientras se crezca y haya beneficios que lleguen a todos está justificado perder tu autonomía. Cuando eso no ocurre y necesitas tomar decisiones para atender las necesidades de tu población, es probable que esas decisiones entren en conflicto con tu cesión de soberanía. El futuro del Reino Unido no es brillante, tampoco es, a corto plazo, desastroso (esa es mi previsión, reconociendo que las incertidumbres superan ampliamente a las certezas), y ello propiciará que más países quieran tomar la vía de salida. Una posibilidad para establecer un nuevo marco de relaciones, desde cero. Aprovechémoslo.

12 comentarios :

  1. Para España la salida del euro, o su ruptura, sería una catástrofe que nos llevaría a la latinoamericanización del país.

    Nuestros Caciques son adictos a la deuda y, cuando no pueden recurrir a ella, a la impresora. Son las dos mejores formas de destruir el futuro de un país.

    No importa que tu sueldo, prestación o pensión suba, en Mortadelos, a 1.200 Mortadelos, si la barra de pan se pone a 5 Mortadelos, el kilo de pollo a 30, y así con todo. Es la fórmula perfecta para empobrecer a la población sin que se de cuenta. Que se lo pregunten a los argentinos, donde sus políticos tienen prohibido hablar de la inflación.

    Esta no es la España de los 90, España nunca ha sido (ni será), ni dispone de los recursos de UK. La estabilidad del euro es lo único que ha impedido añadir nuevos perdedores al juego: pensionistas, funcionarios, gente que vive, o complementa, con ahorros, etc.

    Es posible que algunos sectores, y algunas cifras macroeconómicas se beneficiaran de una salida del euro y una recuperación de la autonomía monetaria. Pero para las clases medias sería la puntilla.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que cantidad de burradas.

      España nunca estuvo con tanta deuda privada y pública antes de entrar en la UE y sobre todo el Euro. En esta entrada te dan las herramientas conceptuales para entender el por qué.

      Tú comentario es un ejemplo de la desinformación, complejos y sistema de creencias distorsionado típico de la opinión pública española

      Eliminar
    2. Buenas chicos,

      Veo que habeis empezado un debate, eso es bueno. Una cosa, intentemos firmar los comentarios con un nombre o nick, gracias.

      Pues sí, la verdad es que el comentario de El Canibal recurre al tópico liberal sobre la inflación, tópico que no se sostiene. Estoy de acuerdo en mejorar la gestión del gobierno, en ese aspecto nosotros hemos hecho varias propuestas. Por ejemplo,

      Democracia, participación directa, sorteo de legisladores

      pero incluso sin esa mejora, es evidente lo que dice anónimo. Desde los años 60 hasta comienzos de siglo España funcionó con la Peseta, y nunca ha estado tan mal como ahora. La política monetaria es discrcional, favorece más a uno u a otro, no hay una política neutra. En el caso de la zona euro, y como se puede en el caso de UK, o como he explicado yo en esta entrada

      Plan B para Europa ¿y si denunciamos a Mario Draghi?

      Tenemos un 20% de desempleo y mucha gente arruinada, eso no hubiese sin estar en el euro, al mismo tiempo, habríamos una recuperación más temprana si la política monetaria implementada nos hubiese favorecido.

      saludos,

      Eliminar
  2. Creo que el problema en cuestión,dejando de lado de la impecable exposición de Jesus,es hasta que punto es viable realmente la salida de la UE. Sucede que se puede esperar que haya más margen para manejar la económica sin la intervención de Bruselas. ¿Los conservadores de Reino Unido impulsaran esta supuesta libertad de política económica para el bienestar del conjunto o por el contrario se ha sacado un peso de encima para ir a medidas peores que la de las UE, dado que las regulaciones de las UE quizás sean demasiadas para sus planes? Si España sale del Euro, con casi toda su casta política atada en el negocio del ladrillo, responsable de la deuda, será una garantía de más libertad, o podrán aprovechar esta flexibilidad para otros negocios financieros, con salarios aun mas bajos por la devaluación de la moneda. A esta altura estoy demasiado escéptico, para mi la cuestión de la ruptura de la Unión Europea o su conservación es como la cuadratura del circulo. Es extraño que quienes promuevan la salida de la Unión Europea sean los mismos que la crearon, así como cometieron ese error en su creación como esperar ahora que ahora estén acertados, alguien se anima a emprender otra aventura de estas gentes con todo lo que ha sucedido. Perdon Jesus, mi opinión de hoy no tiene un sentido muy racional, quizás hasta sea cabalística, pero dudo cada vez más si no sera lo mejor luchar por el status quo terrible actual, dado que es mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer. Un saludo, desde la Argentina.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que "el ladrillo" y la deuda es consecuencia del euro y la pertencia a la UE.

      Fue el programa Hatz y los superávit chinos los q provocaron el ladrillazo español e irlandes y la burbuja americana.

      Muy poco que ver con ese discurso de "castuzos" y "elites ejpañolas". Un discurso folclorista que impide a la gente entender lo que está pasando.

      La gente hasta cree que ser soberano monetariamente es una aberración y una aventura y mejor estar en el euro. Cuando es el euro lo que es un aventura y un experimento que ha salido francamente mal. El euro es el mayor experimento monetario y probablemente el mayor error de la historia

      En fin...

      Eliminar
    2. Pues muy de acuerdo con anónimo, Ezequiel,

      Es la política seguida en Alemania (deflación salarial) y China, la que es en parte responsable de nuestra burbuja y la que se estaba formando en reino Unido. La ventaja de Reino Unido es que tiene una moneda propia, y eso hace que como he mostrado en el artículo su ajuste financiero sea infinitamente más fácil. Sí, la moneda se devaluará, pero seguirán teniendo trabajo, eso es lo importante.

      saludos,

      Eliminar
    3. Hombre, la deflación salarial de Alemania tiene su responsabilidad por la parte de la generación de liquidez para prestar. Pero los españoles nos las hemos bastado solos para malgastar el dinero que llegaba a espuertas.

      Convengo en que la Europa actual es un desastre, pero ahora mismo las opciones para el Sur son malas o peores pues nuestra clase dirigente (no sólo los políticos) se han acostumbrado a ser chupópteros del sistema europeo y si saliésemos de él harían lo indecible para mantener su posición a costa de lo que fuera.

      Pienso que no existe solución satisfactoria pues los desequilibrios del sistema sólo pueden ir a más hasta que se venga abajo en el centro. Los de la periferia llegaremos antes al colapso y veremos si somos capaces de aprovechar entonces la oportunidad para construir algo mejor... o nos dejamos la vida en el intento de seguir la estela de los grandes.

      Eliminar
    4. Buenas Ruy N,

      Por la parte de generar un exceso de ahorro, y por la parte de originar un subconsumo que agudiza nuestra posición deudora, la no poder exportar.

      Todo el mundo intenta mantener su posición, el problema no son los políticos sino los que se han beneficiado del crédito fácil y no son políticos. Hay mucha gente que come de eso, en periódicos, think tanks, universidades, antes en los bancos, notarías, agencias inmobiliarias, empresas eléctricas, energéticas, de comunicaciones, etc.

      Salir del euro no será un paseo por el campo, pero es evidente que hay que empezar a plantearlo. El problema va a más, y no se ve otra salida. Ojalá nuestra situación fuese como la del Reino Unido, no lo es, pero ya verás que rápido cunde el ejemplo. Parte del curso de los acontecimientos parece sencillo de prever.

      un saludo,

      Eliminar
    5. Venciendo la pereza que me produce el argumentario de lo malo que ha sido el euro para España, entro a rebatir algunos argumentos.

      Comienzo con un contraejemplo: si una moneda fuerte como el euro es mala para una economía de andar por casa como la española, entonces el dólar americano debería haber sido malo para la economía de Ecuador, también de segunda. Sin embargo, desde la dolarización de la economía del país andino - en el año 2000 -, su economía ha ido muy bien (https://goo.gl/0zIg5U). Se puede argumentar que los altos precios del petróleo ayudaron mucho. Cierto; sin embargo, con eso no basta: a Venezuela, otro exportador de petróleo, no le ha ido tan bien.

      Si nos centramos en España y las bondades de la peseta, podemos retrotraernos a la dictadura de Franco. Es cierto que con la peseta como moneda, el PIB de la economía española creció un promedia del 7% anual en los años 60 y principios de los 70. También es cierto que ello coincidió con los Treinta Gloriosos, a los que España llegó (tarde) a principios de los años 60 tras la ruinosa política económica autárquica de la primera mitad de la dictadura. Autarquía que dejó al estado en quiebra a finales de los años 50 y en la que la moneda era ... la misma peseta. O quizás no fuese la misma moneda pese al nombre, ya que una de las contrapartidas a cambio de permitir bases del ejército de los Estados Unidos en nuestro suelo era que el tío Sam accedería a que las pesetas se pudiesen cambiar por dólares USA.

      Yendo a los años en los que cambiamos la peseta por el euro, hay que hacer muchas matizaciones acerca de nuestra burbuja inmobiliaria. Vergés Escuín - que algo sabe de esto - afirma que nuestra burbuja inmobiliaria empieza a mediados de los años 80, y que se hizo de ésta uno de los pilares del crecimiento de la economía española. No trato aquí de echar más culpa a unos partidos políticos que otros: el gobierno era del PSOE, pero nadie recuerda que la "leal" oposición pusiese el grito en el cielo por ello; señal de que ahí sí había consenso. Cuando entra el euro en nuestra escena, Vergés Escuín afirma que todo el ahorro nacional que nuestros bancos y cajas de ahorros podían prestar ya estaba prestado. El inflado de la burbuja debería haberse parado, al menos unos años. Pero eso no ocurrió debido a que el riesgo cambiario desaparece, el ahorro centroeuropeo entra en nuestra economía echando riadas de gasolina a nuestro fuego; de fondo, el presidente Aznar (PP) graznando machaconamente aquello de que "España va bien".

      Nuestro problema no es el euro, sino un modelo de desarrollo - construcción de infraestructuras, burbuja inmobiliaria, turismo masivo y maquiladora de la industria del automóvil - que no puede generar ingresos suficientes para el nivel de vida que demandamos los españoles, por lo que debemos recurrir a un endeudamiento - privado y público - ingente e impagable.

      Lo fácil - y demagógico - es decir que el euro es muy malo para nosotros, y ello a pesar de que nos han hecho el favor de devaluarlo un 15% en los últimos 2 años. Lo difícil es contarle a los españoles que el turismo da para lo que da, y que rentismos como su pisito-tesoro o esas canonjías conocidas como 'plaza de funcionario en propiedad' se van a acabar.

      Como ha dicho un anónimo, no tenemos los recursos del Reino Unido: ellos, con su libra, su City y un ejército potente, pueden intentar ir por libre; nosotros, salvo que aceptemos un rebajón en nuestro nivel de vida, no.

      Eliminar
    6. Buenas Diego,

      Pues sí, que pereza. Empecemos por Ecuador. En primer lugar, las comparaciones entre países desarrollados y en vías de desarrollo no son válidas, pero bueno. Si se ha dolarizado entiendo (no lo he mirado) que ha sido por una alta inflación. Es cierto que durante los últimos quince años no le ha ido mal, aunque este año no ha ido nada bien, el problema es que toda esa época ha cincidido con una liquidez en dólares inusitada, por el abultado déficit por cuenta corriente de EEUU y después por las QE. Ahora la política monetaria se está endureciendo, uy, que pena, ahora no les va a ir tan bien. Ese es el problema, que la política monetaria de la Reserva Federal no tiene en cuenta las necesidades de Ecuador. Tampoco las políticas del BCE tienen en cuenta las necesidades de España, como ya mostré en este artículo

      Plan B para Europa ¿y si denunciamos a Mario Draghi?

      Respecto a la dictadura de Franco, según mi compañero y doctor en economía Vicente Ríos, el comercio es necesario, la autarquía no funciona, otra cosa es que el libre comercio sea bueno, eso no está nada claro. Para que haya comercio internacional es necesario que la moneda sea convertible, como por ejemplo… el Dirham marroquí. Ya ves que no es difícil.

      En el artículo puedes ver los balances sectoriales de la economía española, son datos reales. Si para ti son lo mismo los, a ojo, 1.000 millones que está en negativo el sector privado en un trimestre de 1999, a los 20.000 de un trimestre de 2004, o los casi 50.000 de un trimestre de 2007, pues… sin comentarios. Cualquiera puede ver cuando se produce el endeudamiento masivo, y no es en 1980, por mucho que lo diga Vergués Escuín.

      Ni es fácil decir que el euro es muy malo para nosotros, ¿o ves a alguien diciéndolo en la tele?, ni por supuesto es demagógico. No tenemos la política monetaria que necesitamos, como por ejemplo tiene… Marruecos. En Marruecos la gente tiene piso y también hay funcionarios ¿Quieres decir que Marruecos se lo puede permitir y nosotros no? No sé, no me convence.

      Saludos,

      Eliminar
    7. Pues claro que si.

      Tienes que estar de lo más harto de defender que el euro es una buena idea. Como se le ataca tanto en medios y opinión pública.

      Si tienes un sistema económico precario dependiente de la coyuntura internacional más te vale tener una moneda propia que te permita un ajuste ante los desequilibrios y una deuda denominada en esa moneda de la que eres el emisor monopolístico que te permita evitar la quiebra.

      En caso contrario te queda o la quiebra o la devaluación interna. Para que lo entiendas, ese proceso que dura entre 5 y 10 consistente en paro masivo, emigración y pérdida de una generación entera.

      Eso en el mejor de los casos. En el peor de los casos tu país o ha desaparecido o el proceso democrático se puede ver superado hasta las puertas de la guerra civil.

      Esto último, la devaluación interna es un proceso que los paises "débiles" se pueden permitir. Seguro que si.

      Se comenta más arriba que el problema lo inició el programa Hartz que sumió a amplias capas de la población alemana en un estilo de vida de supervivencia (pero eso si muy embuido de superioridad moral) y al que paises como España podían responder o devaluando y pasar de ellos y sus histerias calvinistas, o embarcarse en otra devaluación interna semejante (Italia,Francia) o una sobreoinversión y endeudamiento en sector público (Grecia), o privado (Portugal, España, Irlanda).

      En paises con un nivel de desarrollo y ahorro suficiente las dos últimas opciones non son sostenibles (ni siquiera USA es capaz de utilizar productivamente un 10% de déficit por cc como llegó a tener España). La primera opción la prohibía el euro así que estamos en la segunda. Probablemte indefinidamente. O como dicen algunos enloquecidos "la austeridad permanente".

      El euro, al igual que pasaba con el patrón oro, transmite los problemas en un país a los otros como las copas de los árboles el fuego en el bosque.

      Es un sistema monetario tan perverso que impide la resolución de las crisis que el mismo crea.

      Estamos una y otra vez en los folclorismos, los perez-revertismos, los tópicos cainistas de las "castas" y las incapacidades y el.es que no damos para más.

      El despiste de la opinión pública es colosal.

      Eliminar
    8. Anónimo, intentemos firmar los comentarios, así por ejemplo podemos saber si eres el anónimo que hizo también un comentario en esta entrada o eres uno nuevo.

      Lo de la deuda denominada en tu moneda es fundamental, muy buen apunte.

      un saludo,

      Eliminar